27.5.13

Un poco más

Recién vi a un extraño con un rostro familiar
ahora entiendo al resto cuando me mira mal
El del espejo soy yo
extraño animal

Alguien dijo que nacemos y que morimos solos
Yo que nací varias veces, suscribo todo
El hombre solo
sólo sueña con extraños
no cumple años.
El primer combatiente, de la primera trinchera
El que soñó ser eterno,
el que ahora quisiera
Quisiera qué
Ahora qué
Sólo quisiera:
Un poco más, para seguirla
Un poco más, para vivirla un poco más.
Habilitame, un poco más
Para sacarme
Para sacarme de ambiente.

Basta de pasado, de futuro y de presente
Futuro es muerte, pasado gente
Y el presente ¿qué?
El presente, nada más
Nada más.

De las tres rosas rojas queda una chamuscada
Ya que han muerto las otras, no sirve de nada
(El de las flores soy yo, el sentimental,
ruleta rusa andante gatillando el celular)
Como un disco rayado,
como un árbol moribundo
Tema del hombre solo,
cargando el mundo
a cambio de qué,
a cambio de qué:
quisiera un poco más
(¿A cambio de qué?)
Un poco más
(Y ahora ¿qué?)
Un poco más
(¿Y el presente, qué?)
Un poco más
Quisiera un poco más,
para sacarme de ambiente. Un poco más, para sacarme de ambiente. Un poco más. Para sacarme de ambiente.


9.4.13

Los próceres. El comienzo


Queridos, con absoluta alegría, en la víspera de los 31, les comparto el lanzamiento de un nuevo libro. Los Próceres. Un libro especial por muchos motivos. Primero, que se trata de un libro sobre cómo se vive el fútbol en Argentina, y con lo fanático que soy, y que siempre he sido, eso tiene una carga y un gustito especial. Segundo, porque lo editó un gran amigo, en una editorial pequeña pero transparente, y ambos (editor y editorial) laburan con una alegría, una soltura y una transparencia que a muchos se les frunciría el ojete. Estoy hablando de Lucas Oliveira, y de la Editorial Funesiana. Tercero: algo también muy importante: la política y, por consiguiente, las condiciones de producción del libro. Como se sabe, la Funesiana es una editorial artesanal, que trabaja, además, en la transición de los soportes. Porque lo artesanal no sólo implica el papel (ya lo saben quienes conocen la editorial, ya lo sabrán quienes lean el libro). Acá presentamos la versión PDF del libro, en unos días estará lista en los formatos ePub y Mobi, y en un mes, más o menos, será editado con todas las chucherías, cada vez más finolis, de los libros de Lucas. ¿Dónde está la transparencia? En la propuesta. En empezar a joder desde la pasión misma por los libros de los nuevos, de nosotros. Un mes antes de que salga el libro editado en papel, el que quiera puede descargarlo en el formato que quiera. Y después, si les gustó, pueden acentuar el fetiche, y ver cómo será su forma-objeto. Después de pasarme cinco años indagando sobre la autonomía literaria, sobre la relación literatura-mercado, eso es como una birra helada. Es una verdadera alegría que pase todo esto. Hice este libro en medio de mi laburo de investigación, y lo hice con alegría, disfrutando de la escritura, descansando al escribir. Después de varios años, y con todos los proyectos de escritura de ficción ahí, en el freezer, inconclusos, vuelvo a las canchas con un libro adorable. Y Lucas editó este libro con igual alegría y puntillismo. Nos comunicamos, entre todo esto, corrigiendo y charlando, con absoluta alegría y tranquilidad. El libro está lleno de firuletes, de gambetas, y de pensamientos, y de jueguitos. Es un libro del Bicentenario, además. Y mañana es mi cumpleaños, en un mes y medio Lucas tendrá LA novedad. Qué más se puede pedir. 
Ah, sí, como siempre, se puede pedir algo más. Como reza la página de créditos del libro, se puede pedir que lo lean, quienes quieran (no sólo los que cargan testículos, es para todos claramente: de hecho, la primera persona que lo leyó, en la editorial, y se copó, fue Ángeles, colaboradora de Lucas), y que lo pasen, o lo copien, o lo impriman, siempre citando la fuente. Salute.

Y pronto les aviso cuando estén los otros formatos. 

5.4.13

Sonrían!


(Gracias a la preciosa dama azul que abre grandes los ojos y no pestañea nunca)

27.3.13


"Remontar el barrilete 
en esta tempestad
sólo hará entender 
que ayer no es hoy
que hoy es hoy, y que 
no soy actor de lo que fui."

9.3.13

La Défense


Esta foto es del 14 de diciembre de 2012, a las 14.30 horas, momentos después de haber defendido mi tesis de doctorado. Estaba feliz. La pongo acá por dos motivos: para informarles que este blog está más vivo que nunca, como su dueño, y porque tengo ganas de volver a disfrutar ese momento, algo que pensé que iba a ser imposible. Pero lo hice. Lo disfruté y se me ve feliz, lo debo reconocer. Por eso me gusta mucho la foto. Me rompí el orto para hacer mi doctorado. Escribí todo el texto durante 2012, y lo hice con dudas e integridad. Muchas personas me acompañaron, desde lejos y desde cerca. Mi vieja viajó a verme: estuvo 32 horas arriba de dos ómnibus (ida y vuelta) y 24 horas en Córdoba. La foto la sacó mi hermano del corazón, José Luis Comba. 
Esto pasó. Y fue hermoso. Tenía en mi mente la misma esperanza que cargo ahora. 
Ahora, lo que más deseo, es que lo que más quiero, se recupere. 
Porque todo se quiere en este mundo. Y eso lo aprendí de grande, pero a tiempo.