8.8.08

home sweet home

Primero tenía todo arreglado para irse a México. Imaginenselón: pensó en los bares, calorcito, gente enana y de su mismo temple, una botella de tequila arriba de la tabla todas las noches, y que René Houseman muera de envidia, y todo a la mierda, total con un par de enganches harto conocidos cerca del córner ya estaba listo, con faltar a sólo a dos entrenamientos por semana se aseguraba tres noches de clueca.
Pero la operación falló.
Después vinieron los jeques de los Emiratos Árabes. Faaaaaaaaaaaaaaaa el burro se levantó de la silla, esa mañana, completamente en pedo y dijo allá le entro directo a los barriles de crudo y que me paren los turcos (ah, no, se arrepintió en el instante: nada que tenga que ver con los turcos, por favor, que ya estuve ahí, me escapé y me salió carísimo), y a la concha de su madre, vení Van der Sar a mi equipo que te cabeceo de nuevo la pera, otario!
Pero en los Emiratos Árabes está prohibido consumir alcohol.
Entonces sacó el auto y se llevó puesto un surtidor, no fue a la práctica, el técnico lo separó del plantel, "ese flaquito no entiende nada", dijo, y apareció el dueño de Mendoza y le ofreció una vuelta.
¿Mendoza? ¿Dónde queda?
¿Y hay para chupar?

6.8.08

Invitación

Ediciones Recovecos

presenta

"MADE IN CHINA"

de Federico Falco

Pablo Natale y Gustavo Crembil acompañarán al autor.

Viernes 8 de agosto. 19,30 hs. Casa de Pepino (Fructuoso Rivera y Belgrano)

Quedan todos invitados.

1.8.08

Nuevo libro de un grande, este domingo en Casa 13

Editorial Funesiana presenta…




San Francisco / Córdoba
de Luciano Lamberti

El escritor y editor Lucas Funes Oliveira cae con todos sus libros desde la Gran Ciudad.
Ejemplares únicos, numerados, cosidos a mano con el sudor de su frente.
La escolástica peronista, de Carlos Godoy, Grunge de Alfredo Jaramillo, Música para rinocerontes de Juan Terranova y muchos más.

Pablo Mariño, de Esencia, amenizará la velada con un unplugged exclusivísimo.


Domingo 3 de Agosto > 18:30 horas
Casa13
(Pasaje Revol casi, eh, esquina Belgrano - Paseo de las Artes)

Más información:
www.casa13.blogspot.com
www.editorialfunesiana.blogspot.com

ESCRUTINIO DEFINITIVO

Escrutinio definitivo con nombre y cantidad de sufragios

Charly García, 10

Luis Alberto Spinetta, 10

Pappo, 6

Pedro Aznar, 4

Andrés Calamaro, 3

Luca, 2

Miguel Abuelo, 2

Gustavo Cerati, 2

Fito Páez, 1

Federico Moura, 1

David Lebón, 1

Cachorro López, 1

María Gabriela Epumer, 1

Ariel Minimal, 1

Ricardo Iorio, 1

Diego Arnedo, 1

Raúl Porchetto, 1

Boom Boom Kid, 1

Luis Almirante Brown, 1

Lito Nebbia, 1

Alejandro Lerner, 1

Jazzy Mel, 1

Javier Martínez, 1

Quique Guzmán, 1

El guitarrista de los Crazy Boys, 1


Gente votada de otras veredas:

Dino Saluzzi

Cuchi Leguizamón

Astor Piazzolla

Daniel Baremboin


Muertos:

Pappo

Ciro Pertusi


Cachalote ladrón de música insaciable:

Mercedes Sosa


De los que roban un poco menos que otros:

León Gieco

30.7.08

Dos días más de encuesta

Signori, el viernes cierro la encuesta y hago el escrutinio.
Para los que creen que la encuesta es floja... uf, cuántas cosas flojas hay en el cuerpo de cada uno, y en la vida...
Para los que creen que soy mamón... uf, cuántas cosas flojas hay en el cuerpo de cada uno, y enla vida...
Y a todos aquellos que no pensaron nada así, y que me consideran una persona a quien confiarle los hijos cuando se van a comer a Al Malek, les digo esto: cuántas, pero cuántas cosas flojas hay en el cuerpo de cada uno. Y en la vida.
El viernes hago las cuentas, con Juez y Ortíz Pellegrini al lado, salute

24.7.08

ENCUESTA PARA QUE PARTICIPEN TODOS LOS VERGAS QUE PASAN POR ACÁ

Gente querida, hace dos noches, cenando en mi casa con mis amigos, se desató una batalla. Estábamos escuchando el disco Tango 4, supongo que sabrán de qué les hablo, y tiré al aire, en un momento de silencio, entre tema y tema, los nombres de los que para mí son los 3 mejores músicos del rock argentino. Desde que se inició hasta ahora.
Fui increpado por mis pares. No del todo, pero saltaron con patadas a la canilla.
Entonces quiero pedir a todo el que pasa por acá, que no sé cuántos son, ustedes saben que acá no hay contador de visitas ni lo habrá, que por favor dejen un comentario en el que detallen, sin importar el orden de aparición, los que a vuestro criterio son (o fueron, si ya están muertos) los 3 mejores músicos del rock argentino. Y hago una aclaración: hablo de músicos, no de boluditos con carisma o de grandes genios con más carisma aún pero sin versatilidad a la hora de hacer música, vocalistas solamente o cosas por el estilo.
Los 3 mejores músicos. Elementales.
Si esto funciona, al final tiro los míos... si no funciona, habrá sido otro enorme fracaso de mi parte, y el mundo seguirá como hasta ahora, burlándose de mí. Salute.

20.7.08

El día del amigo está nublado y de aquí nadie quiere irse

Sebastián dice:

COMO SERÁ Q ESTAMOS LOCOS Q UNO CARGA LAS ETIQUETITAS QUE VIENEN en los parisiennes a la página, y tenés regalos

Sebastián dice:

como por ejemplo

Sebastián dice:

cajas grandes de cigarrillos

Sebastián dice:

(esto es increíble)

Sebastián dice:

y lo peor q les sirve a ellos para laburar

Sebastián dice:

y lo más pior es

Sebastián dice:

que en este momento los estoy cargando

Sebastián dice:

es genial, uno puede reflexionarlo para no hacerlo y lo hace

Sebastián dice:

es como votar a Menem

2.7.08

Monólogo interior de una fiesta de invierno

A vos, Universo, inmensidad de mierda, vacío absoluto, cadena de millones de kilómetros en todas las direcciones de la nada; a vos, monoambiente supremo, recolector de galaxias, lanzador de asteroides tristes, organizador de estrellas: a vos, pedazo de forro desconocido, responsable de mi inutilidad, testigo único de mi insignificancia como tipo que no quiere terminar así, vos, que sabés que yo, por ahora, no quiero terminar, negro por excelencia, cuna de los brillos, reino del misterio, infinito, a la vez, multicolor, te quiero decir a vos, que me mirás desde hace mucho más que una historia, Universo, te quiero decir que una vez, en una noche, en un punto absolutamente perdido de tu cuerpo, en un poro tuyo, en un hueco que de ínfimo resulta gracioso para el desorden de todas las cosas, dentro de una cabaña, frente a un hogar encendido, quiero que sepas que cerré los ojos con un fernet en la mano y sonreí, mientras bailaba, bien suelto, una canción hermosa. Así es como recibo la gracia de la experiencia, innecesaria, ya lo sé, pero ahora me toca. A vos, Universo: chupamelá.

24.6.08

Sexta entrega: primer fragmento de sábado en Monte Buey

Podría hablar ahora del momento en que nos levantamos, de la luz de color normal que se filtraba por el vidrio de la puerta de la planta alta y se convertía entonces en amarilla y dañaba lo poco digno que aún le queda a José C., es decir, su hippismo, podría hablar del fermento que despiden las revistas El Gráfico con el calor del mediodía, podría también hablar del asado magnífico que nos estaban preparando los dueños de casa, así que lo voy a hacer. Si buscaban un “pero”, están equivocados. Podría hablar de algo de eso y lo voy a hacer.

Elijo hablar primero de los dueños de casa, los padres del gran Sebita. No voy a detallar más que sus nombres, porque con eso basta (por lo menos para las personas con códigos, que son las mejores porque entienden todo antes y con mucha más facilidad). Miriam, mamá Boglione, se llama Miriam, como podrán ver, pero a la vez no: su Documento Nacional de Identidad dice otra cosa. En realidad se llama María del Luján, pero le dicen Miriam. A mí, Diego Germán Vigna, me dicen Titi. A ella, María del Luján, le dicen Miriam. Si alguien tiene algo malo para decir, o considera ridículo esto, que se vaya a la concha de su madre. Quién no quiso tener un apodo que no lo fuera: un apodo-nombre, un seudónimo con más cuerpo que el nombre real, un Sello de Calidad. Mirtha Legrand se llama Rosa. Andrés Rivera, que en este preciso momento de la mañana se debe estar quejando, se llama Marcos Ribak. Y Miriam se llama María del Luján. Una celebridad en Monte Buey. Una verdadera genia.

Papá Boglione, por su parte, tiene otro nombre que ha marcado a nuestra generación. Es más, me arriesgo a decir algo: por fin conocemos a alguien que lleve puesto este nombre, poseedor de una potencia arrolladora, de una capacidad goleadora sin límites, una locomotora del fútbol. Estoy hablando de Ronaldo Boglione, papá de Sebastián. Ronaldo nos hizo el asado ese sábado al mediodía: Ronaldo es mucho más alto que Ronaldo el brasileño; sabe muchas más anécdotas que él (el brasuca, pelotudísimo, se pasó toda la vida adentro de un vestuario), es muchísimo más inteligente, sencillamente porque no es jugador de fútbol y, además, como si fuera poco, lo distingue algo fundamental, algo que Ronaldo el brasileño hubiese querido tener y no-lo-tuvo-ni-lo-va-a-tener, y se caga por pajero: Ronaldo Boglione está asegurado. Administra una empresa aseguradora, y si el Ronaldo brasileño llegara a visitar, algún día, Monte Buey, y le pidiera cobertura a su tocayo Boglione, esto es, una buena cobertura contra granizo y contra rotura parcial y/o total de ligamentos cruzados, anteriores, posteriores y laterales de rodilla, ya sabemos qué es lo que respondería el dueño de casa:

“Cagate, gordo. Ni en pedo.”

Alejandro B. nos llevó después de comer a conocer el Club Matienzo. Con él comparto algo que no comparto con muchos (podría decir, de hecho, que sólo comparto con él lo mismo que comparto con Luis Zegarra: compartimos los tres lo mismo): el diálogo no-verbal. Nos miramos y dialogamos: uno hace la pregunta y el otro responde, pero ninguno mueve la boca, ni las cejas, nada. Sólo intercambio de miradas. Camino al club, por ejemplo, fuimos uno al lado del otro, dialogando. Ni siquiera nos mirábamos: así y todo yo le pregunté con mi mente si el Bambino Veira había jugado en Huracán, y él, sonriendo, me dijo con su mente: “por supuesto”. Después, mientras Sebastián hablaba, Alejandro me hizo una pregunta con su mente: “¿Conocés a alguien que haya jugado en los cinco clubes grandes del país?”. Yo entonces sonreí, y lo miré con cara de verga: “a mí no me vengas a engañar”, le dije, “nunca nadie jugó en los cinco grandes”. Entonces sí me miró, y sin mover la boca ni emitir sonidos me dijo: “decime entonces alguno que haya jugado en cuatro equipos grandes”. Me froté la nariz, me saqué un moco, y le respondí: “el Betito Carranza”. “Y decime vos algún futbolista que se haya puesto tres camisetas de tres selecciones nacionales diferentes”, le solté. Alejandro se puso serio. “Alfredo Di Stéfano”, me respondió.

“Perfecto”, dije con la mente.

En el Club encontré lo más lindo de Monte Buey. De esto me hago cargo. Aclaro desde ya que los otros no tuvieron nada que ver. No hablo ni del micro estadio de fútbol (salimos a la cancha por el túnel, como se debe), ni del quincho, ni de las parrillas, ni de la pileta climatizada que están por inaugurar, ni de la pileta sin climatizar que ahora está vacía, ni de las canchas de tenis, ni del gimnasio mismo, hermoso. Hablo de lo que había adentro del gimnasio. Lo más bello que hoy en día ostenta el pueblo de Monte Buey.

La profesora de patín.

Sé que esto puede leerlo mi amada novia, y todas las novias monteboyenses, y todas las mujeres del mundo occidental, porque este blog tiene un promedio diario de seis millones y medio de visitas (ustedes saben que la gente no apuesta nunca al diálogo, por eso la cifra no se refleja en los guarismos de los comentarios), pero si me estás leyendo, profesora de patín del Club Matienzo, quiero que sepas que nos envuelve el mismo universo, el mismo caos interestelar que todo lo mancha, y que por lo tanto vos y yo tenemos algo en común. Si me estás leyendo, profesora de Patín del Club Matienzo, quiero decirte que hasta hoy recuerdo cada una de las prendas que vestías, recuerdo las caras alegres de todas las chiquitas que te seguían los pasos en el medio del salón, dibujando círculos concéntricos sobre el parquet flotante, los mismos círculos que desde tu espalda blanca nacían para cerrarse en esa pequeña porción de piel de mi cara donde confluyen, al mismo tiempo, mi ceja derecha y mi ceja izquierda. Si me estás leyendo, o si alguien te muestra esto, profesora de patín del Club Matienzo de Monte Buey, quiero que sepas que vos sos, para mí, ese tipo de mujer que me hace pensar, justamente, que nunca, pero nunca, podría hacerme mujer, y quiero que sepas que yo sé que el pelotudo del profesor de básquet es tu novio, y que me importa un carajo que así sea, porque yo te prefiero así: livianita, etérea, flotante, con tu disfraz negro, sonriéndole a los chicos, en medio de un salón que podría haberse construido en cualquier lugar del mundo para fabricar y luego esconder una inmensa ojiva nuclear, asesina, demoledora, pero que se hizo en Monte Buey para que vos llegues al pueblo y te cobijes allí adentro, en el centro mismo de este maldito universo.

Perdón. Continúo. Después del gimnasio buscamos el auto y nos fuimos para las afueras del pueblo. Lo que viene en la próxima entrega es la visita a Saladillo, un pueblo de 200 habitantes que un día en el año, el 24 de septiembre, recibe la visita de 50 mil personas. Usted, lector ya aburrido, se preguntará qué evento produce que un pueblo de 200 sea ocupado por 50 mil. ¿Fútbol? No. ¿Negocios? Tampoco. ¿Soja? Ni. ¿Muerte? Puede ser, algo así. ¿Enfermedades? En parte. ¿Milagros? Eso. Religión. La vida de Saladillo, que tiene algo así como 400 años, es la vida de los milagros y la religión. Y también la vida de la muerte, porque lo más lindo del pueblo es, sin duda, el cementerio.