20.11.06

Pero me cache en diez

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Este año fue terrible para nosotros. Primero, el cazador de cocodrilos. Hace unos pocos días Nelson, el hombre rata. Y hoy, lunes, día en que todos renacemos luego de la muerte que significa la tarde-noche del domingo, podemos decir que hubo dos que no llegaron al comienzo de esta nueva semana: dos que no vieron en TN las primeras imágenes del lunes con las autopistas de la capital abarrotadas de autos; dos que no pudieron ni escuchar ni leer el pronóstico extendido para saber lo que va a pasar con el tiempo el próximo fin de semana.
¿Si los voy a extrañar?
Y cómo no los voy a extrañar. Si se fue, por un lado, el tipo que nos enseñó lo que es organizar un verdadero paro general, hecho y derecho. El tipo que nos enseñó cómo y cuánto debe usarse y olerse una campera de cuero: cómo llorar con campera, cómo abrochársela en las marchas, como se negocia con campera, cómo se hace para esconder cosas bajo una campera, como se vuelve loquito a un presidente democrático con el brillo de una hermosa campera. Y se fue, por el otro, el tipo que nos enseñó cómo llegar a casarse con una Miss Universo siendo pelado y teniendo la frente tan alta como una cascada seca.

1 comentario:

Jaramillo dijo...

Duelo nacional: paro general y paren las rotativas.

Ubaldini seguro que leía Ámbito y usted, Vigna, le codicia la mujer a Ramos. Un triángulo amoroso bizarro.

Con este nuevo post me doy cuenta que las muertes excéntricas ya tienen un cronista acorde.